Su voz, fuerte y dulce me llama
Castigando las olas y el viento
Mis ojos encontraron a suyos
Mandandome confiar, rezar, y morir
El verde del mar enojado entrapa mis pies debiles
Pero una cuerda de luz y affecion me protege
Hasta que la corto con miedo
Ahora, no veo nada mas que la muerte
La tumba del agua negro
La sombra llena los valles de la tormenta exquisita
Y grito, desesperado, ahogando
Entonces, la mano, su mano brillante
Me agarra, me arrastra
Nunca faltara, la mano de mi senor